«Nadie te obliga al oficio que haces, mas si lo emprendes, hazlo bien; otros oficios hay para ti; haz zapatos, y no escribas libros. No por ello te estimaremos menos, y al no aburrirnos, quizá te querramos más».
Marqués de Sade - "Idea sobre las novelas"
Primera entrada del blog, primer comentario obvio.
¿Por qué escribo? ¿De qué voy?
Leyendo por el universo cibernético me encuentro con algunos "agentes" que aconsejan escribir por diversas razones. Yo lo hago para mejorar mi redacción y adiestrar mi casi nulo talento literario. En líneas generales saber escribir y expresarse sirve para cualquier ámbito. Es mi esperanza que la naturaleza mejore no solamente mi flujo de ideas (la dichosa y a veces esquiva creatividad) sino mi estilo que a veces se encuentra en callejones sin salida.
Traigo a mi memoria las palabras atribuidas a Benjamín Franklin. Por supuesto que en realidad no tengo nada que escribir, que valga la pena leer, y mi vida no es tan interesante como para que valga la pena escribir.
Así que le hago caso omiso, mister Bényamin. Lo haré "a pesar de". Soy un person común, un poco conservador en cuanto a ímpetu, aunque liberal en cuanto a manera de pensar.
No propongo una nueva filosofía, ni una nueva forma de pensar. No voy a inventar la rueda. Pero ya que mi vida social es nula, es una forma de entablar conversación con el éter (?).
Abrazo los consejos de Ray Bradbury y el método que tal vez use sea el del Tetris.
¿Sobre qué escribiré?
Sobre CUALQUIER cosa, sin mucho criterio ni profundidad. Un todólogo, un polígrafo a lo Manuel Mandeb. Y que empiece la joda...
